¿Quién soy?

Me llamo Gema del Pozo, y soy Psicóloga Habilitada Sanitaria.
Desde que era pequeña recuerdo querer ayudar a la gente, y cuando acabé bachillerato elegí psicología como carrera profesional. La rama clínica de la carrera era la que más me llamaba la atención desde el primer momento.
Además de las asignaturas de la carrera fui formándome de manera paralela con cursos que me iban llamando la atención, la mayoría relacionados con la violencia de género, violencia hacia menores y clínica, y al acabar tercero de carrera empecé mi primer voluntariado en el teléfono de ayuda al menor.
Es en ese momento donde descubro mi vocación, que es trabajar en situaciones de emergencia con menores y familias, vocación que ha seguido hasta el día de hoy y a lo que me dedico actualmente.

¿Cómo trabajo?

Como psicóloga, valoro la importancia del trabajo con la familia. La perspectiva de la terapia sistémica explica que la la familia es como un conjunto de engranajes, donde los movimientos de todos influyen en el resto. Aunque es importante el trabajo en familia, en muchas ocasiones no se puede, porque parte de la familia no quiera ir a terapia o porque no se encuentren preparados para hacerlo, pero el trabajo con el o los que sí que aceptan esa ayuda acaba repercutiendo en los que no acuden a consulta.
Este enfoque también es muy útil en el abordaje de patologías como los trastornos alimentarios, donde en ocasiones la enfermedad pasa a ser un miembro más de la familia, en los abusos sexuales infantiles, que rompe a la víctima y que debe reorganizar su concepto de vínculo, de confianza y de familia con ayuda de todos los que la protegen, y en el duelo, donde la pérdida de un ser querido implica cambios personales en muchos niveles, incluyendo el familiar.